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Finca Loranque: el Syrah castellano se hace mayor

Finca Loranque: el Syrah castellano se hace mayor

martes 3 de diciembre, 2013

Finca Loranque: el Syrah castellano se hace mayor

Finca Loranque: el Syrah castellano se hace mayor.

Artículo publicado por la revista Mi Vino en su edición de noviembre de 2013 Escrito p...

Artículo publicado por la revista Mi Vino en su edición de noviembre de 2013

Escrito por Luis Vida

Las 42 hectáreas de la Finca Loranque, a las puertas de Toledo, albergan un viñedo llamado Las Bolas donde se plantó Syrah en esa potente irrupción de este varietal que, más o menos, coincidió con el cambio de siglo. Un micropago de apenas una hectárea en el centro de esta viña produce la uva para este top de la casa, con un nombre rotundo que delata su intención.

Viticultura ecosostenible -con el trabajo de bodega a cargo del enólogo Pablo Eguzkiza, de la Compañía Telmo Rodríguez- para una etiqueta mimada que nace de una selección extrema de la uva, solo en las añadas muy favorables, vinificada en cubas nuevas de 500 litros de roble francés. El concepto de Loranque el Grande parece ir en busca de una finura personal más allá del perfil típico del Syrah manchego fácil, amable y soleado. “El objetivo es conseguir la tipicidad de la uva en unas condiciones climatológicas extremas como las de esta zona”, dice Pablo Egukiza.

La Viña

Para Loranque el Grande se emplean solo las líneas centrales de la parcela Las Bolas, una zona de la viña “que se caracteriza por su suelo arenoso de origen silíceo en sus primeros 40 a 50 cm y arcilloso-calcáreo a partir de allí”. La viticultura, dirigida en todo el ciclo por Eguzkiza, busca la precisión. “Ello implica una intensa labor de vendimia en verde para regular la plantación a menos de 6.000 kg por hectárea, que son vendimiados a mano en pequeñas cajas y pasarán por una mesa de selección antes de su entrada en la bodega”.

Loranque el Grande 2007

V.T. Castilla
Variedad: Syrah
Crianza: 14 meses en roble francés
Alcohol: 14,5% vol.

Destacan la fruta de calidad, sin excesos de maduración, y el buqué elegante del tiempo en roble y botella, pues ha evolucionado bien, conjugando el carácter amable de grosella dulce y pimienta de la Syrah castellana con el tacto tierno de la madurez.